miércoles, 9 de diciembre de 2015

LA RELIGIÓN ROMANA


La religión romana era bastante compleja; es una religión con un gran sentido utilitario al servicio de los individuos y del estado. A diferencia de las grandes religiones que conocemos en la cultura occidental –judaísmo, cristianismo e islamismo-, la religión romana ni es monoteísta –“de un solo dios”- ni tiene un libro que rija sus preceptos religiosos, creencias, fe, o recoja sus mitos y dogmas –como ocurre con la Torah entre los judíos, la biblia entre los cristinos o el Corán con los islámicos-. Además, carente de moral, la religión romana realizaba de manera general sus ritos y sacrificios con el objetivo de obtener un beneficio de los dioses, y este carácter funcional favoreció la adopción de nuevas divinidades procedentes de otros territorios.


El politeísmo de los romanos era en cierto modo exagerado; divinidades protectoras para cada una de sus actividades e incluso para sus objetos más importantes; se ha llegado a calcular que eran considerados divinos unos 30.000 entes, muchos de ellos meras personificaciones de trabajos u otros aspectos de la vida romana

La religión romana era una religión que creían en los dioses y sus mitos, los cuales eran muy similares a los griegos. 

viernes, 4 de diciembre de 2015

INGREDIENTES Y FORMA DE CONSERVACIÓN DE LOS ALIMENTOS



Los romanos preferían alimentos muy variados: todo tipo de verduras; carne y pescado para los que podían permitirselo y en abundancia ingredientes como la sal; el vino, leche, miel, aceitunas, e imprescindible todos los alimentos derivados del trigo; pan, cereales, etc.
Los romanos tenían tres comidas invariables a lo largo del día:
- El “ientaculum” o también llamado desayuno, pan con sal, leche y fruta eran los alimentos principales. Tampoco podían faltar huevos, miel, queso y aceitunas.
El vino abundaba en casi todas las comidas del día, pero no era como el que bebemos a día de hoy: normalmente se mezclaba con agua para rebajar su grado y había muchas formas de tomarlo (untado con pan, caliente, con miel…).
-A medio día, era la hora del prandium era como nuestro almuerzo hoy en día. Si lo comparamos con nuestros días, en el prandium se comía bien y en pocas cantidades. De hecho, muchas veces se consumían los restos de la cena de la noche anterior, que era la principal y más abundante comida del día.
-Pero sin duda la cena era el “banquete” por excelencia del día. Se hacía en casa, en familia.
Ingredientes para ricos y pobres la base de la alimentación era el trigo. Si bien es cierto que en las mesas más ricas se podían encontrar platos tan distintos como lenguas de flamenco rosa, loros (considerados una auténtica joya), ostras, mejillones, tordos o conejos (importados de Hispania), lo cierto es que la dieta de la gran mayoría de los romanos era bastante frugal.
En los tiempos más difíciles la gente se alimentaba a base de puls, una papilla hecha con trigo.
Aunque lejos de los caprichos de los más privilegiados, en la cena del romano medio no podían faltar pan, vino, aceitunas, frutas, verduras y especias como la pimienta y el cilantro. La leche (de cabra y oveja), el queso y la miel también eran básicos para la dieta y la carne y el pescado eran comidas especiales (pero no para los más ricos).
La carne más abundante era la de cerdo, pero también era muy apreciada la de jabalí, conejo, buey y cordero. Los más pobres tenían que conformarse con la de burro.
Para asistir a una gran cena hay que ir con hambre, ya que a veces llegan a servir hasta siete platos… Después de la gustatio llega la primae mensae, los primeros platos (en plural). Se sirven testículos de cabrito, hígado de caballa, sesos de faisán, tetinas de cerda o lengua de flamenco, entre otros.
Con la secundae mensae llegamos, finalmente, a los postres. La fruta, los dulces, la miel y el vino son los protagonistas. A veces el marisco también se sirve al final de la comida. Entre los dulces llama la atención la existencia de flan (tiropatinam) que se hace con leche y huevos y se sirve con una generosa cantidad de pimienta por encima.
En toda mesa romana no podía faltar el famoso garum, la salsa de pescado más apreciada de la antigüedad que ya probaban los fenicios y griegos antes que los romanos. Su uso sin embargo, sobrevive al mundo clásico y sigue hasta el Renacimiento. Actualmente también se encuentran sucedáneos más o menos parecido a la receta original.


INTRODUCCIÓN A LA GASTRONOMÍA


La gastronomía es el estudio de cómo el hombre se relaciona con su alimentación y su alrededor. A menudo se piensa erróneamente que la gastronomía se trata solo de la cocina. La gastronomía estudia varios componentes culturales tomando como eje central la comida.
La gastronomía tenía mucha importancia en la antigua Roma y sus hábitos se vieron influenciados por la cultura griega.
A partir de 300 a. C., las costumbres griegas comenzaron a influir en la cultura de las clases altas romanas. La creciente riqueza condujo a comidas aún más grandes y sofisticadas. El valor nutricional no era considerado importante: al contrario, los gourmets preferían la comida con bajo contenido de energía y nutrientes. La comida que se podía digerir fácilmente y los estimulantes diuréticos tenían gran importancia.
En la mesa se utilizaba ropa simple, y la cena se daba en una habitación específica, recostados en un sillón especial. Alrededor de la mesa se acomodaban en forma de semicírculo, para que los esclavos pudieran servir fácilmente. Tradicionalmente, las mujeres cenaban sentadas derechas en sillas en frente de sus esposos. Todas las cabezas estaban orientadas hacia el centro de la mesa, con los codos izquierdos sobre un cojín y los pies fuera del sillón. De esta forma, no más de nueve personas podían cenar juntas en una mesa. Cualquier invitado adicional tenía que sentarse en una silla. Los esclavos normalmente tenían que estar de pie.
En España la hora es un tiempo que solemos pasar en familia. Nos sentamos alrededor de la mesa y solemos conversar todos juntos. Tiene un papel fundamental en la relación familiar. El valor nutricional no era considerado importante: al contrario, los gourmets preferían la comida con bajo contenido de energía y nutrientes. La comida que se podía digerir fácilmente.
Dependiendo de las costumbres del país, las comidas suelen tener lugar dependiendo alrededor de la mesa o en el suelo. En Japón se acostumbra a sentarse en el suelo.
Los palillos son utilizados en varios países asiáticos, particularmente en Japón y China. En los países árabes, se suele comer con la mano derecha, ya que izquierda es reservada para las tareas “sucias”.
Las personas depende del país también comen en horarios muy diferentes. Los primeros en cenar suelen ser los ingleses, finlandeses o los japoneses, que desde las 5pm, ya se encuentran esperando la cena. En Estados Unidos prefieren comer alrededor de las 6 – 6:30pm y en muchos países de Europa occidental, después de las 7pm. Argentina se encuentra entre los países que más tarde cenan: 9 – 10pm (y hasta mucho más tarde).