La festividades
romanas consistía en uno o varios días de celebraciones consagrados
a los dioses. Su punto central estaba ocupado por el sacrificio
rituálico dedicado a la deidad. Culto y sacrificio servían para el
mantenimiento de la armonía con los dioses,casi siempre amenazada.
Su desequilibrio podía conmover a la sociedad. La mala suerte,
enfermedades, catástrofes naturales, derrotas en la guerra...., en
resumen, cualquier hecho anormal, era consecuencia de una mala
relación con los dioses. Las fuerzas divinas debían ser aplacadas
con sacrificios, oraciones y procesiones. El poeta romano Ovidio
escribió un calendario poético llamado Fastos donde describe las
diversas fiestas romanas y las leyendas relacionadas con cada una de
ellas. Escribió un libro por cada mes del año de los que sólo se
conservan los seis primeros. Como por ejemplo la fiesta
de las luces o de las antorchas. Durante
toda la noche anterior, las mujeres acompañan a Ceres con teas
encendidas en la búsqueda de su hija que ha sido raptada por Febrio
y llevada a la profundidad de los infiernos. Los romanos iluminan las
calles de la ciudad con antorchas y teas en honor de Februa, madre de
Marte, a fin de que el dios, movido por el tributo a su madre, les
conceda la victoria sobre los enemigos del Imperio. También los
romanos ofrecen sacrificios a Febrio, Plutón, para que sea propicio
con las almas de los muertos. Le ofrecen víctimas, cantan alabanzas
y se pasan la noche con antorchas encendidas en su honor.
Muchas
de las fiestas actuales tiene mucha relación con las romanas, la
mayoría son celebrada por un hecho religioso o también por un hecho
histórico. Tienen su parte tradicional de celebración, cada fiesta
lo hace de forma distinta, cada una siguiendo la forma de sus
antepasados. Un ejemplo es
la
Semana
Santa
es la
conmemoración anual cristiana de la Pasión,
Muerte
y
Resurrección
de
Jesús
de Nazaret.
Por ello, es un período de intensa actividad litúrgica dentro de
las diversas confesiones
cristianas.
Da comienzo el
Domingo
de Ramos
y
finaliza el Domingo
de Resurrección,
aunque
su celebración suele iniciarse en varios lugares el viernes anterior
(Viernes
de Dolores)
y se considera parte de la misma el
Domingo
de Resurrección.
La fecha de la celebración es variable (entre marzo y abril según
el año) ya que depende del calendario lunar. La Semana Santa va
precedida por la
Cuaresma,
que finaliza en la semana de pasión
donde
se celebra la
eucaristía
en
el
Jueves
Santo,
se conmemora la Crucifixión de Jesús el
Viernes
Santo
y
la Resurrección en la Vigilia Pascual durante la noche del
Sábado
Santo
al
Domingo
de Resurrección.
Durante la Semana Santa tienen lugar numerosas muestras de
religiosidad popular a lo largo de todo el mundo, destacando las
procesiones y las representaciones de la Pasión.
No está mal la entrada. Habría estado bien que me las compararais con unas fiestas patronales o con los rituales propios de la religión.
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